¿Qué son los datos que no debes compartir con una IA? Son la información personal, financiera, laboral, médica o confidencial que podría exponerte a fraude, robo de identidad, pérdida de privacidad o problemas legales si termina almacenada, analizada o filtrada por un chatbot. Al usar inteligencia artificial, conviene tratar cada conversación como si pudiera ser revisada, procesada o retenida por terceros, aunque el servicio prometa medidas de seguridad. En este artículo aprenderás qué datos evitar, por qué las contraseñas, documentos y datos bancarios no deben acabar en una IA, cómo reducir riesgos y qué prácticas seguir para aprovechar estas herramientas sin comprometer tu privacidad.
Resumen rápido
Nunca ingreses contraseñas, NIP, tokens, códigos de verificación, CVV ni frases de recuperación de criptomonedas en un chatbot.
Evita subir identificaciones oficiales, estados de cuenta, expedientes médicos, contratos, demandas, nóminas o documentos internos sin anonimizar.
No compartas información de otras personas, especialmente menores de edad, pacientes, clientes, empleados o familiares.
Antes de usar una IA, revisa sus controles de privacidad, historial, opciones de entrenamiento de modelos y política de retención de datos.
Si necesitas ayuda con un documento real, reemplaza nombres, números, direcciones y referencias únicas por datos ficticios.
Por qué no todo debe pasar por un chatbot
Una IA generativa funciona procesando lo que escribes, subes o dictas. Esa información puede usarse para generar una respuesta inmediata, pero también puede quedar en historiales, registros de seguridad, sistemas de mejora del servicio o herramientas internas del proveedor, según la configuración y el tipo de cuenta. Por eso, el riesgo no depende solo de que el chatbot sea “confiable”, sino de qué datos le das y para qué.
El INAI y la Red Iberoamericana de Protección de Datos recomiendan que los proyectos de inteligencia artificial incorporen protección de datos desde el diseño. Para usuarios comunes, la traducción práctica es simple: minimiza lo que compartes. Si una IA puede ayudarte con una versión anónima, resumida o ficticia del caso, no tiene sentido entregar el archivo completo con datos reales.
También hay un punto importante: muchos usuarios tratan a los chatbots como asistentes privados, pero no siempre lo son. Dependiendo de la herramienta, una conversación puede ser almacenada, revisada para prevenir abuso, integrada con extensiones, enviada a servicios externos o usada para mejorar modelos, salvo que existan controles específicos o contratos empresariales.
Datos que nunca debes compartir con una IA
Hay información que no deberías pegar, dictar ni subir a una IA, incluso si solo quieres “probar” una respuesta. El criterio principal es preguntarte: si este dato se filtrara, ¿alguien podría entrar a mis cuentas, suplantarme, extorsionarme o causarme un daño económico, laboral o reputacional? Si la respuesta es sí, no lo compartas.
Tipo de dato | Ejemplos | Riesgo principal |
|---|---|---|
Credenciales | Contraseñas, PIN, NIP, tokens, códigos SMS, llaves API | Acceso no autorizado a cuentas y sistemas |
Datos bancarios | Número de tarjeta, CLABE, CVV, estados de cuenta | Fraude financiero y cargos no reconocidos |
Identidad | INE, pasaporte, CURP, RFC, domicilio, firma | Robo de identidad y trámites no autorizados |
Salud y vida privada | Diagnósticos, recetas, análisis, expedientes clínicos | Exposición de datos sensibles y discriminación |
Información laboral | Contratos, estrategias, bases de clientes, código privado | Incumplimiento de confidencialidad y pérdida competitiva |
Contraseñas, NIP y códigos de seguridad
Las contraseñas y códigos temporales son llaves de acceso, no simples datos de referencia. CONDUSEF insiste en que el NIP, las contraseñas, el CVV, los tokens y las claves temporales no deben compartirse, incluso si la solicitud parece venir de una institución autorizada. La misma regla aplica ante una IA: no le pidas “revisar si mi contraseña es segura” escribiendo la contraseña real. Mejor describe su estructura sin revelarla, por ejemplo: “tiene 14 caracteres, combina mayúsculas, números y símbolos, y no usa datos personales”.
Documentos oficiales y datos de identidad
Subir una foto de tu INE, pasaporte, licencia, visa, acta de nacimiento o comprobante de domicilio puede parecer útil para traducir, llenar o corregir un trámite. Sin embargo, estos documentos concentran información que permite identificarte, ubicarte y, en algunos casos, suplantarte. Si necesitas ayuda para entender un requisito, copia solo el texto general y elimina nombres, folios, códigos QR, firma, domicilio, fotografía y números de identificación.
Datos bancarios y financieros
No pegues estados de cuenta completos, capturas de tu app bancaria, números de tarjeta, CLABE, CVV, NIP, referencias de transferencia ni comprobantes con datos visibles. Si quieres que una IA te ayude a organizar tu presupuesto, usa montos aproximados y categorías generales: renta, comida, transporte, deudas, ahorro. Si necesitas revisar cargos, borra el número de cuenta, folios, nombres de comercio muy específicos y cualquier dato que permita rastrear tu identidad financiera.
Información sensible: salud, menores y vida privada
Los datos sensibles merecen mayor cuidado porque pueden revelar aspectos íntimos de una persona: salud, orientación sexual, creencias, origen étnico, información genética, situación familiar o datos de menores. En México, la protección de datos personales distingue este tipo de información porque su mal uso puede generar discriminación o daño significativo.
Esto no significa que nunca puedas pedir orientación general a una IA. Puedes preguntar qué significa un término médico, cómo prepararte para una consulta o qué dudas plantear a un especialista. Lo que debes evitar es subir expedientes completos, resultados de laboratorio con nombre, recetas con folio, fotografías clínicas identificables o información de otra persona sin autorización.
Cambia nombres reales por iniciales ficticias o etiquetas como “Paciente A”.
Elimina fechas exactas de nacimiento, número de expediente y datos de contacto.
No compartas fotografías de menores, pacientes o terceros identificables.
Evita revelar ubicaciones precisas, escuela, hospital, empresa o domicilio.
Riesgos laborales y documentos de empresa
Muchas personas usan IA para resumir juntas, redactar correos, revisar contratos o analizar bases de datos. Es práctico, pero también riesgoso si copias información confidencial de tu trabajo. La FTC ha advertido que las empresas de IA deben respetar sus compromisos de privacidad y confidencialidad, precisamente porque los usuarios pueden revelar documentos internos, datos de clientes o información sensible en modelos generativos.
Antes de subir cualquier documento laboral, revisa si tu empresa tiene una política de uso de inteligencia artificial. Algunas organizaciones permiten herramientas empresariales con contratos y controles específicos; otras prohíben usar servicios públicos para información interna. Si no hay reglas claras, actúa con prudencia: no compartas listas de clientes, precios, planes de lanzamiento, código fuente privado, credenciales, expedientes de empleados ni documentos legales en negociación.
Cómo pedir ayuda sin revelar secretos de trabajo
Redacta una versión genérica del caso, sin nombres de clientes, productos ni cifras exactas.
Sustituye datos reales por marcadores: “Empresa X”, “Cliente Y”, “monto aproximado”.
Pide estructura, estilo o criterios de revisión, no análisis sobre información reservada.
Usa herramientas aprobadas por tu organización cuando el contenido sea interno.
Cómo anonimizar información antes de usar IA
Anonimizar no es solo borrar el nombre. Un dato puede identificarte por combinación: colonia, puesto, empresa, edad exacta, escuela de tus hijos y fecha de un evento pueden bastar para reconocer a una persona. NIST recomienda reducir riesgos mediante técnicas como anonimización y otras tecnologías de protección de privacidad. Para usuarios comunes, el objetivo es que el texto conserve el contexto necesario, pero pierda los elementos que apuntan a una identidad real.
Elimina identificadores directos: nombre, teléfono, correo, domicilio, CURP, RFC, número de cliente y folios.
Generaliza detalles: cambia “martes 4 de junio a las 8:15” por “a inicios de junio por la mañana”.
Agrupa montos: usa rangos aproximados en lugar de cantidades exactas.
Revisa metadatos: los archivos pueden incluir autor, ubicación, historial de cambios o comentarios ocultos.
Usa ejemplos inventados: si solo necesitas una plantilla, no hace falta usar tu caso real.
Ajustes de privacidad que debes revisar
Cada plataforma de IA maneja los datos de forma distinta. Algunas ofrecen chats temporales, controles para desactivar el uso de conversaciones en entrenamiento, eliminación de historial o cuentas empresariales con condiciones especiales. OpenAI, por ejemplo, publica controles de datos para servicios de consumo y opciones para gestionar cómo se usa la información en ChatGPT. Aun así, ningún ajuste sustituye la regla básica: no compartas información que no debería salir de tu control.
Antes de usar una nueva herramienta de IA, dedica unos minutos a revisar tres puntos: qué recopila, para qué lo usa y cómo puedes borrar o limitar tus datos. Si la respuesta está escondida, es confusa o no ofrece controles suficientes, evita usarla con información delicada.
Revisa si el historial de chats está activado y cómo se elimina.
Busca si existe una opción para impedir que tus conversaciones se usen para mejorar modelos.
Verifica si los archivos subidos se guardan, por cuánto tiempo y con qué propósito.
Ten cuidado con extensiones, conectores o GPTs personalizados que puedan acceder a servicios externos.
Distingue entre cuentas gratuitas, personales, educativas, empresariales y API, porque sus reglas pueden cambiar.
Qué sí puedes compartir de forma más segura
Usar IA no es peligroso por sí mismo. El riesgo aparece cuando la herramienta recibe datos innecesarios o demasiado específicos. Para tareas cotidianas, puedes compartir información general, instrucciones de estilo, textos públicos, borradores sin datos personales, preguntas conceptuales o ejemplos ficticios. Una IA puede ayudarte a redactar una carta, explicar una cláusula, crear una tabla de presupuesto o resumir un tema sin conocer tu identidad completa.
Regla práctica: comparte el problema, no la identidad de las personas involucradas.
Por ejemplo, en lugar de pegar un contrato real con nombres, direcciones y montos, puedes pedir: “Explícame qué puntos suele revisar una persona antes de firmar un contrato de arrendamiento en México”. En vez de subir tu estado de cuenta, puedes escribir: “Gano una cantidad aproximada, gasto este porcentaje en renta y quiero ahorrar más”. La calidad de la respuesta suele mantenerse si das contexto suficiente, no datos sensibles.
Errores comunes al usar IA con datos personales
El error más frecuente es pensar que “solo lo pegué una vez” no importa. Una vez que compartes información con una plataforma, pierdes cierto control sobre su circulación técnica: puede quedar en registros, copias de seguridad, historial del navegador, capturas, integraciones o archivos temporales. Otro error es confiar demasiado en la apariencia profesional de un asistente. La CONDUSEF ha advertido que los delincuentes pueden usar herramientas tecnológicas avanzadas para crear mensajes, audios o videos que parezcan oficiales y presionen a las personas a revelar datos.
Pegar una conversación de WhatsApp con nombres, teléfonos y conflictos familiares.
Subir capturas de banca móvil para que la IA “explique” un cargo.
Compartir una llave API o contraseña para que el chatbot “corrija” un error técnico.
Usar documentos reales de clientes para probar una herramienta nueva.
Dar datos de menores de edad pensando que la conversación es privada.
Preguntas frecuentes
¿Puedo compartir mi contraseña con una IA para saber si es segura?
No. Nunca escribas una contraseña real en un chatbot. Describe sus características generales y usa un gestor de contraseñas o herramientas especializadas para evaluarla.
¿Es seguro subir mi INE o pasaporte a una IA?
No es recomendable. Esos documentos contienen datos de identidad, fotografía, folios y otros elementos que pueden facilitar suplantación o trámites no autorizados.
¿Puedo pedir a una IA que revise un estado de cuenta?
Sí, pero solo con una versión editada. Borra números de cuenta, tarjeta, CLABE, saldos exactos, folios, nombres completos y cualquier dato identificable.
¿Los chats temporales eliminan todo riesgo?
No. Pueden reducir exposición según la plataforma, pero no convierten la herramienta en un espacio adecuado para contraseñas, datos bancarios o información altamente sensible.
¿Qué hago si ya compartí datos sensibles con una IA?
Cambia contraseñas, revoca tokens o llaves API, bloquea tarjetas si corresponde, elimina el chat si la plataforma lo permite y revisa actividad sospechosa en tus cuentas.
¿Puedo usar IA para temas médicos?
Puedes pedir explicaciones generales o preparar preguntas para tu médico. Evita subir expedientes, recetas, análisis con nombre o datos de otra persona sin autorización.
¿Es diferente usar una IA empresarial?
Puede serlo, porque algunas cuentas empresariales ofrecen contratos, controles y políticas distintas. Aun así, debes seguir las reglas de tu organización y no compartir más de lo necesario.
¿Qué datos puedo compartir con menor riesgo?
Contexto general, ejemplos ficticios, textos públicos, borradores sin datos personales y preguntas conceptuales. Lo ideal es que la IA entienda el problema sin identificarte.
Conclusión
La inteligencia artificial puede ayudarte a escribir, resumir, aprender, planear y resolver problemas, pero no debe convertirse en un depósito de tu información más delicada. Los datos que no debes compartir con una IA incluyen contraseñas, NIP, códigos de verificación, documentos oficiales, información bancaria, datos médicos, expedientes de terceros y documentos confidenciales de trabajo.
La mejor protección es aplicar minimización: comparte solo lo indispensable, anonimiza lo que puedas y revisa los controles de privacidad antes de confiar en una plataforma. Si una respuesta puede obtenerse con datos ficticios o generales, elige esa ruta. Usar IA con prudencia no significa dejar de aprovecharla, sino entender que tu privacidad vale más que la comodidad de pegar un archivo completo.
Fuentes consultadas
INAI y Red Iberoamericana de Protección de Datos: Recomendaciones generales para el tratamiento de datos en la inteligencia artificial
CONDUSEF: Alerta sobre suplantación de identidad y uso de herramientas tecnológicas avanzadas
CONDUSEF, Revista Proteja su Dinero: Recomendaciones para evitar fraudes y proteger NIP, CVV y tokens
Federal Trade Commission: AI Companies: Uphold Your Privacy and Confidentiality Commitments
NIST: Artificial Intelligence Risk Management Framework: Generative Artificial Intelligence Profile
